Nos asociamos a la iniciativa BCI

Categorías

MY DRAP

Fecha

12 enero, 2021

La iniciativa BCI (Better Cotton Initiative) surgió de una iniciativa liderada por WWF en la que participaron varias organizaciones del sector. Se trata del programa de sostenibilidad del cultivo del algodón más grande del mundo, donde participan desde granjas hasta grandes marcas de moda y textiles.

Entre los valores que compartimos con este proyecto se encuentran los relacionados con los objetivos de desarrollo sostenible (ODS), la erradicación el trabajo infantil o la potenciación el comercio justo. De hecho, entre los ODS están el reducir las desigualdades entre los productores y llevar a cabo una producción en sintonía con la naturaleza.

Productos sostenibles, objetivos de la iniciativa BCI

Nuestro principal producto, las servilletas de tela, están fabricadas 100 % en algodón, y por este motivo es muy importante para nosotros asociarnos en 2021 a iniciativas como la del BCI. Este material, tan preciado en el mercado y entre los consumidores, da trabajo a más de 300 millones de agricultores repartidos en más de 80 países. Además, supone más del 40 % de todas las prendas que se confeccionan en todo el mundo.

Sin embargo, como marca que utiliza el algodón en sus productos, tenemos un enorme compromiso con el medio ambiente y queremos asegurarnos de que nuestros productos apoyan prácticas de producción más sostenibles. Esta materia prima está expuesta a fenómenos tan impredecibles como las plagas o la escasez de agua, y el uso de pesticidas y de agua en la confección de prendas de algodón está bastante extendido. Por ello, para nuestro negocio es fundamental contribuir en la conservación del entorno en la medida de lo posible, y el apoyo de acciones como las de la iniciativa BCI creemos que son un motivo de peso para aportar nuestro grano de arena.

Apoyo a los productores 

Los agricultores de la iniciativa BCI experimentan un aumento de los beneficios por diversas razones, la mayoría de ellas debidas al aumento de los rendimientos y/o a la optimización del uso de los insumos (como el agua de riego, los plaguicidas o los fertilizantes sintéticos). Con esta iniciativa, enseñamos y fomentamos un cultivo más ecológico que ya han adoptado más de dos millones de productores en todo el mundo. Esta cadena de ayuda está compuesta por agentes de la industria como proveedores, minoristas, productores e, incluso, consumidores. Algunas grandes marcas como H&M, IKEA o Adidas han respaldado el proyecto y se abastecen de algodón para sus productos a través de BCI.

Para lograr esta concienciación, BCI coordina un programa de desarrollo de capacidades llevado a cabo a través de socios experimentados y agricultores. Todos ellos están certificados por los responsables de dicha iniciativa y tienen como fin ayudar a los agricultores a adoptar las mejores prácticas para cultivar un algodón que sea mejor para los agricultores, mejor para el medio ambiente en el que crece y mejor para el futuro del sector.

Mejorar las condiciones de vida de los agricultores

Se trata de uno de los valores compartidos con los objetivos de la ONU que hemos mencionado antes (ODS). El BCI trabaja con expertos para esclarecer qué es el trabajo forzoso y el trabajo decente a la hora de establecer normas para cultivar el mejor algodón. Fruto de ello es la realización y distribución de un decálogo con recomendaciones para mejorar el sistema de identificación, prevención, mitigación y reparación de los riesgos del trabajo forzoso o precario.

Lucha contra el trabajo infantil

BCI considera que la OIT es la autoridad internacional en materia laboral. La OIT ha desarrollado un sistema de normas internacionales del trabajo, que adoptan principalmente la forma de convenios. En 1998, la OIT emitió su Declaración sobre los Principios y Derechos Fundamentales en el Trabajo, que identificó ocho de estos Convenios como “fundamentales”.  Estos convenios abarcan las cuatro “normas fundamentales del trabajo”:

  • La libertad de asociación y el derecho a la negociación colectiva.
  • La eliminación del trabajo forzoso.
  • La abolición del trabajo infantil.
  • La eliminación de la discriminación en materia de empleo y ocupación.

El trabajo infantil sigue siendo todo un desafío en algunos países, sobre todo en aquellos donde todos los miembros de una misma familia han de trabajar para ganarse la vida. El bienestar de los niños y los trabajadores es siempre de suma importancia: el trabajo infantil en las granjas de algodón es, simplemente, inaceptable para el BCI.

De hecho, si se descubre que alguno de los lugares donde se produce nuestro algodón emplea mano de obra infantil, se considera como un incumplimiento del estándar y se trata de inmediato.

Uno de los objetivos es ayudar a los agricultores a hacerles comprender y respetar los requisitos legales nacionales, así como los convenios de la Organización Internacional del Trabajo. Estos dejan muy claro que hay que respetar la edad mínima para comenzar a trabajar, así como prevenir cualquier tipo de trabajo infantil.

Better Cotton

Con la iniciativa BCI existe el compromiso de medir las mejoras que se producen en materia de sostenibilidad en todos aquellos lugares donde se cultiva el algodón con estos estándares. Así, se evalúa el impacto ambiental, social y económico de forma minuciosa.

Para ello, se utilizan métodos de investigación y evaluación, trabajando codo con codo, con investigadores y organizaciones independientes que examinan el impacto en el campo. Esta diversidad de enfoque es necesaria para obtener unos resultados reales, así como una medición del impacto que producimos en la naturaleza.

En definitiva, nuestro objetivo es no solo asociarnos y apoyar la iniciativa BCI, sino conseguir en este año que el algodón que obtenemos para nuestros productos se obtenga de forma más sostenible a través de la iniciativa BCI.